Actividades Montessori para bebés: de cero a 3 meses

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Catherine Le Nevez
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Actividades Montessori para bebes

Alguna vez se pensó que yo bebé eran criaturas frágiles y pasivas, capaces sólo de comer, dormir y llorar; luego se descubrió que en realidad son muy receptivos, y se pensó en sobre-estimularlos para quemar las etapas de aprendizaje. ¿Por qué no dejarse guiar por la observación del niño? los Método Montessori, de hecho, también es aplicable a los recién nacidos y no solo a los niños mayores: Simone Davies y Junnifa Uzodike, en su libro "El bebé Montessori" (The Green Lion, 2022), recomiendan muchas actividades Montessori aptas para niños de 0 a 3 meses.





En este articulo

  • ¿Qué son los Períodos Sensoriales del Método Montessori?
  • Cómo elegir actividades Montessori para bebés
  • Cómo preparar materiales para actividades Montessori
  • Desarrollo motor del recién nacido 0-3 meses
  • 5 actividades motoras Montessori para hacer con tu recién nacido
  • Desarrollo lingüístico del recién nacido 0-3 meses
  • 5 actividades de lenguaje Montessori para hacer con tu recién nacido

¿Qué son los Períodos Sensoriales del Método Montessori?

Uno de los principios del Método Montessori es el de los periodos sensibles, o fases en las que el niño desarrolla una irreprimible atracción o interés por algo. Puede ser una habilidad/acción o el aprendizaje de una habilidad específica: son momentos en los que la atención de la mente absorbente de un recién nacido es catalizada por un determinado aspecto.

Entre ellos, se encuentran:



  • Movimiento. Los niños experimentan un período sensible para el movimiento desde el nacimiento. En los primeros doce meses pasan por varias fases motrices, perfeccionándolas una a la vez: extender la mano, agarrar, gatear, sentarse, ponerse de pie y caminar. Se necesita mucha práctica para pasar de una fase motora a otra. Para ayudar al pequeño a aprovechar al máximo este período, creamos un espacio donde pueda moverse con seguridad, a su propio ritmo.
  • idioma. Es un período sensible presente desde el nacimiento: el ser humano necesita comunicarse, por lo que desde las primeras semanas el recién nacido se enfoca en el lenguaje, tratando de adquirir las habilidades necesarias para expresarse. Si observamos a un adulto hablando con un bebé, incluso de tres meses, vemos que el bebé se enfoca en el sonido y sigue el movimiento de los labios del adulto, participando en la emisión de sonidos y la creación del lenguaje. Los padres podemos intentar hablar con el niño desde los primeros días de vida, utilizando un lenguaje rico.
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Cómo elegir actividades Montessori para bebés

El propósito de Actividades Montessori para los recién nacidos es para fomentar su desarrollo, pero no para hacerlos más inteligentes, ni para ayudarlos a alcanzar metas más rápido; sino tratarlos como seres humanos, respetar sus ritmos y sus tiempos, satisfacer sus necesidades de desarrollo y ayudarlos en la transición de la dependencia a la colaboración, a la independencia. El lema Montessori "ayúdame a hacerlo solo" de hecho, también se puede aplicar al juego.



El papel de los padres antes y durante las actividades Montessori es:

  1. Pregunte e obsérvalo comprender su proceso natural de desarrollo.
  2. Pregúntese qué le interesa y qué está practicando en este momento.
  3. Pregúntese cómo pueden ayudarlo eligiendo las actividades correctas. Una tarea demasiado simple nos aburre, una demasiado compleja nos pone nerviosos. El material adecuado debe suponer un pequeño esfuerzo por parte de nuestro hijo para que pueda adquirir una nueva habilidad, pero no tiene por qué ser tan complicado que le desanime.
  4. Preparar el ambiente donde es libre de moverse y explorar. Debes darle al bebé tiempo y libertad para explorar, sin siquiera mostrarle cómo funcionan los materiales. Es fundamental que el niño experimente esta sensación de control para aprender a confiar en sus capacidades.
  5. No entretenga, interrumpa o interfiera para preservar su concentración.. Si vemos que el niño no entiende cómo utilizar un determinado material o no parece interesarle, puede ser que todavía no esté preparado: guardémoslo e intentemos proponérselo de nuevo más tarde. Recordemos, sin embargo, que no hay formas correctas o incorrectas en las que el recién nacido pueda interactuar con un determinado material: mientras no haya peligros para su salud, debemos dejar que haga sus descubrimientos. A veces, entonces, lo que para nosotros es desinterés porque no vemos al niño activo es en realidad su forma tranquila de interactuar con el material: si el pequeño está sereno y feliz, evitamos interrumpirlo. No ponga juguetes en la mano del niño ni los sacuda delante de sus ojos: la elección es suya. Evita también distraerlo con halagos, para no inducirlo a buscar siempre tu mirada y tu aprobación en el futuro: saben cuándo tienen éxito en una tarea.
  6. Tratar de entender cuando esta cansado, hambriento, sucio o abrumado por los estímulos.
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Cómo preparar materiales para actividades Montessori

  • Elige materiales naturales y del tamaño adecuado. Los bebés exploran con la boca, por lo que es importante elegir materiales seguros que puedan masticar sin peligro, generalmente madera, tela, goma y acero inoxidable. Estos materiales duran más y son más resistentes a caídas, lanzamientos y manipulaciones por parte de los niños.
  • Presta atención al tamaño. El artículo debe ser lo suficientemente pequeño para que el niño lo sostenga, pero con componentes firmes para evitar que se atragante. Usar como probar un rollo de papel higiénico: Si el objeto es lo suficientemente pequeño para caber en el rollo, existe un alto riesgo de asfixia.
  • Elige materiales que sean agradables a la vista. La mente absorbente del niño es capaz de asimilar cualquier estímulo y sensación, por lo que tenemos que buscar materiales bonitos o hacer más bonitos los que ya tenemos, como botellas de plástico, latas, envases de comida para llevar.
  • Ofrezca objetos que difieran en calidad y función. Ofrecemos al niño una amplia gama de actividades que se diferencian entre sí por el color, el tamaño, el peso, la textura o la forma. También pueden funcionar de manera diferente, por ejemplo, algunos juegos pueden emitir un sonido, otros pueden rebotar y otros pueden ser de plástico y maleables.
  • Evite los materiales sobreestimulantes. A la hora de jugar, el niño es el protagonista y se entretiene: evitamos los juguetes que se iluminan, hablan o emiten sonidos nada más pulsar un botón. Elegimos materiales que cobran vida solo gracias a las acciones del pequeño.
  • Limitar el número de actividades. Esto ayudará al niño a concentrarse y evitar que se sienta abrumado por las alternativas. Al principio, para saber cuántas actividades ofrecerle podemos basarnos en su grupo de edad, por ejemplo podemos ofrecer una actividad a un bebé de un mes, dos actividades a un bebé de dos meses y así sucesivamente. Teóricamente, incluso cuando crezca, es mejor que ofrecerle no más de cinco o seis actividades a la vez.
  • Mantenga el ambiente ordenado. En el método Montessori el orden es importante y, si fuera un niño mayor, podríamos enseñarle a ordenar un objeto antes de pasar al siguiente. A esta edad, cuando haya terminado de jugar, le diremos que vamos a organizar las distintas actividades, así el niño nos observará y absorberá el sentido del orden.
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Desarrollo motor del recién nacido 0-3 meses

Las habilidades motoras se dividen en motricidad gruesa (movimientos corporales en el espacio como gatear, caminar, agitar, agitar los brazos) e buen motor: mueve tus manos, muñecas y antebrazos para agarrar un objeto y realizar acciones complejas. En esta fase el niño tiene el reflejo de agarre palmar involuntario, observa sus propias manos y agarra. También por este motivo es importante equiparlo con ropa cómoda que no restrinja sus movimientos:

  • Preste atención a las cremalleras y los botones. En los tres primeros meses, el bebé pasa mucho tiempo acostado boca abajo o boca abajo, por lo que hay que tener en cuenta la posible presencia de botones, cremalleras y otros elementos similares que puedan perjudicar al bebé.
  • Manos y pies descubiertos. Lo ideal serían prendas que dejen al descubierto rodillas, manos y pies, tanto para evitar que tropiecen como para aumentar su sensorialidad.

Qué observar de 0 a 3 meses:

  • Respuestas a estímulos visuales o auditivos. Cuando el niño absorbe el mundo, ¿qué hacen sus ojos, por ejemplo, cuando ve una cara familiar o escucha una voz familiar?
  • ¿Cómo reacciona cuando se coloca en la cama o colchoneta?
  • Si ya sabe mover la cabeza de lado a lado, ¿tiene preferencia por alguna dirección? Cuando se da la vuelta, ¿qué hacen sus manos y piernas?
  • ¿Puedes levantar la cabeza? ¿Prono o supino?
  • ¿Cómo observas el móvil? ¿La sigue con la mirada o sólo la mira cuando está dentro de su campo de visión? ¿Ha habido cambios a lo largo del tiempo?
  • ¿Tienes algún elemento favorito dentro del móvil? ¿Siempre es lo mismo?
  • Además del móvil, ¿qué observas en el entorno?
  • ¿Cómo sostiene sus manos? ¿Con la palma abierta o el puño cerrado? ¿Y cómo agarra objetos? ¿Qué dedos y qué mano sueles usar?
  • ¿Cómo mueve los brazos y las piernas? A menudo, el movimiento es de toda la extremidad, por lo que el niño aún no dobla las muñecas, los codos, los tobillos y las rodillas.

5 actividades motoras Montessori para hacer con tu recién nacido

  1. Contacto físico. En su primer mes de vida, el bebé se está adaptando a la nueva realidad y tratando de orientarse. La mejor actividad, para tranquilizarlo y crear un vínculo afectivo con él, es abrazarlo y mimarlo, si es posible en casa o en un ambiente con estímulos poco intensos (luces tenues, espacio tranquilo, sonidos y música a bajo volumen, temperatura controlada).

  2. La alfombra de movimiento. Prepare un entorno protegido, pero no cerrado: por lo tanto, no vallas, sino esteras. A partir del segundo mes, el bebé podrá pasar buena parte de sus horas de vigilia sobre la colchoneta de movimiento (o sobre una manta), boca arriba y libre para explorar. No los guardes demasiado en el cochecito o en la mochila porta bebé.

  3. Agarra sonajeros. Dale un sonajero ligero o un cilindro de seda relleno de algodón para estimular el reflejo de prensión palmar. Recordemos que los reflejos primitivos se integran con el uso: esta actividad incita al pequeño a utilizar este reflejo y lo lleva a concentrarse en sus propias manos.

  4. Pinturas, sombras y plantas. Las imágenes infantiles y las plantas son otras fuentes de estimulación visual, a las que puedes añadir sombras creadas con tus manos.

  5. Los carruseles visuales. El material Montessori más utilizado en el área de movimiento durante los tres primeros meses son los carruseles visuales, o móviles, que cubren muchas de las necesidades de desarrollo del pequeño. Son carruseles caseros o comprados y se ofrecen al niño desde las primeras semanas. A medida que el bebé crece y se desarrolla, se alternan. Colocamos al bebé boca arriba, debajo del móvil, colgando a 20-30 cm de él. Con el tiempo su campo de visión se amplía, por lo que poco a poco podemos colgar el móvil un poco más alto. Los carruseles son útiles para el desarrollo del niño por varias razones, entre ellas:
  • Vista. Nada más nacer, el bebé no tiene una vista muy aguda, pero mejora con el tiempo, sobre todo en un entorno bien preparado. Los carruseles visuales le dan la oportunidad de seguir un objeto con la mirada y prestarle atención, pero no necesitan emitir música: estimulamos un sentido a la vez. En cambio, los temas geométricos y los colores vivos están muy bien, con un número limitado de elementos: menores de tres meses, elegimos tiovivos que tengan un máximo de 5-6 elementos.
  • Motricidad gruesa y fina. En estos primeros meses, el bebé está tratando de recuperar el control de los músculos del cuello y los brazos. Observando el móvil, sigue sus movimientos, primero con los ojos, luego con la cabeza, luego con el torso y finalmente con todo el cuerpo. En algún momento también comenzará a estirar los brazos hacia el móvil.
  • Orientación y adaptación. Los carruseles se cuelgan, de uno en uno, en la zona de movimiento y no encima de la cama: ese es el lugar de descanso, donde no debe haber estímulos. Constituye un punto de referencia para el niño, ya que es algo familiar que puede reconocerse inmediatamente dentro del entorno. Cuando nos demos cuenta de que ya no le interesa un tiovivo, cambiémoslo pero hagámoslo delante de él para no desorientarlo. Al principio, alternamos entre tres y cinco tiovivos visuales, cambiándolos cada 2 o 3 semanas.

    

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Desarrollo lingüístico del recién nacido 0-3 meses

Desarrollo lingüístico del recién nacido 0-3 meses

El desarrollo del lenguaje de un bebé comienza en el útero y pasa por las siguientes etapas:

  • Embarazada. A las 23 semanas, el feto comienza a escuchar sonidos: la respiración y la voz de la madre, las voces del resto de la familia, los sonidos del mundo exterior.
  • Recien nacido. Responde a voces y sonidos familiares escuchándolos atentamente, inmóvil. Ante ruidos fuertes o repentinos, se asusta o parpadea. Llora para expresar sus necesidades. Trate de imitar las expresiones faciales.
  • Un 2 mes. Se vuelve hacia la fuente del sonido. A la hora de comer, se centra en el adulto que lo cuida. Lanza pequeños gritos. Él frunce el ceño y sonríe.
  • Un 3 mes. Comienza a hacer sonidos de vocales como "aaaa". Comienza a mostrar entusiasmo. Aprecia cuando lo cuidas físicamente, como en el momento del baño. Estudie las caras cuidadosamente.

5 actividades de lenguaje Montessori para hacer con tu recién nacido

5 actividades de lenguaje Montessori para hacer con tu recién nacido

  1. Habla con el niño. Aprovechamos todos los momentos para hablar con él ya en el vientre. Evitamos frases simplificadas y palabras inventadas, en su lugar utilizamos un vocabulario rico: damos un nombre a cada objeto con el que el niño entra en contacto, le explicamos al pequeño lo que sucede a su alrededor, le contamos el programa del día y atención a él cuando se comunica con nosotros con versos y balbuceos. Charlamos con el niño, fomentando sus intentos de comunicación, poniéndonos a su altura o levantándolo a nuestra altura cuando hablamos. Saludémoslo apenas se despierte diciendo: "¡Buenos días, cariño! ¿Dormiste bien?". Esperamos una respuesta, aunque sea una sonrisa o un movimiento, y respondemos en consecuencia: "¡Claro que sí! Vamos a dar un paseo por el parque hoy, pero primero te cambiaré el pañal. ¿Puedo recogerte? ".
  2. Leer libros. Podemos leerle al bebé desde el momento en que está en el útero. La ventaja de leer en voz alta a esta edad es que podemos leer el libro que prefiramos, porque lo importante no es el contenido, sino que más le da al niño la oportunidad de escuchar los diversos fonemas (sonidos) y la cadencia del idioma. . . No obstante, también podemos optar por libros sencillos, que están compuestos casi en su totalidad por imágenes y tienen muy poco texto: leerlos supondrá describir en voz alta las figuras o fotografías. Puede comenzar con ilustraciones en blanco y negro y luego, alrededor de 4-6 semanas, pasar a imágenes en color sobre un fondo blanco y, finalmente, imágenes más detalladas. Si el niño tiene ganas de pasar las páginas o leer el libro al revés, déjelo. Es solo una fase, y todavía se está interesando en la lectura. Elegimos libros que traten elementos cotidianos: animales, sonidos, olores, las estaciones, los cinco sentidos, vehículos. Hasta los 6 años, los niños prefieren libros realistas, por lo que elegimos historias que se basan en la realidad en lugar de la fantasía.
  3. Eliminar obstáculos. Inmediatamente después de dar a luz, revise la audición de su bebé y programe visitas frecuentes, ya que los resfriados y otras infecciones pueden causar problemas de audición. Un ambiente ruidoso o un lugar donde haya ruido de fondo, como una televisión encendida, puede dificultar el desarrollo del lenguaje, porque no solo impide que el niño escuche con claridad lo que se dice, sino que también corre el riesgo de someter el suyo propio. cerebro a demasiados estímulos. Incluso el chupete puede ser un obstáculo para el desarrollo del lenguaje: es difícil lanzar gritos, hacer los primeros ladridos y hablar si tienes constantemente algo en la boca, sobre todo en una edad en la que no te lo puedes quitar.
  4. Que escuchen música. Cantamos y tocamos música que le gustará al niño, así como a nosotros mismos. Bailamos con él, abrazándolo y balanceándonos al ritmo: esto le ayudará a desarrollar habilidades lingüísticas, ya que ser capaz de identificar un ritmo es parte del aprendizaje de un idioma.
  5. Proporcione el modelo de conversación adecuado. Haz que comprenda el contacto visual, las expresiones faciales y el lenguaje corporal para que pueda comenzar a imitarlos. Involucrar al niño en la vida diaria y dejar que escuche nuestras conversaciones.

El libro

Todos los consejos fueron tomados del libro. "El bebé Montessori" (El león verde, 2022) de Simone Davies y Junnifa Uzodike.

simone davies Es profesora Montessori de AMI (Association Montessori Internationale), y también es autora de The Montessori Notebook, el popular blog y perfil de Instagram donde ofrece consejos, responde preguntas y organiza talleres online para padres de todo el mundo. Nacida en Australia, vive en Ámsterdam con su familia, donde organiza cursos para padres e hijos en su escuela Montessori, la Jacaranda Tree.

 

Junnifa Uzodike ella es una maestra Montessori de AMI. Vive en Nigeria con su familia, donde fundó la escuela Fruitful Orchard Montessori, y es autora del blog Nduoma, una buena vida.

Para obtener más información:

  • Actividad Montessori 0-14 años
  • Actividades Montessori para niños de 0 a 3 años

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