Embarazada de verano de la A a la Z

    Embarazada de verano de la A a la Z

    Después de un comienzo lento, finalmente es verano. Tal vez no todos la aman, especialmente si tienen que "llevar consigo" un bulto de bebé del tercer trimestre, que puede convertirse en un desafío con las altas temperaturas. Pero con algunos buenos consejos, el verano durante el embarazo puede volverse placentero, incluyendo nadar en el mar o hacer caminatas en la montaña. La consigna es una sola: sentido común. Sin exagerar nunca, el embarazo es un hecho completamente fisiológico. Así que aquí le mostramos cómo disfrutar el verano de la A a la Z mientras espera a su bebé. 



    A - ALIMENTACIÓN. Toda futura mamá lo sabe: comer bien, de forma sana y regular, es un pase de salud para ella y para el bebé que lleva en su vientre. Y esto es aún más cierto durante el verano. El calor puede cortar un poco el apetito, pero saltarse comidas no es correcto. ¿Qué hacer entonces? Hay que intentar mimar el paladar, siempre respetando las buenas reglas. Por ejemplo, no debe faltar ningún nutriente: carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas. Un poco de todo es la mejor manera. Divide tus comidas a lo largo del día, eligiendo alimentos nutritivos, ligeros y frescos, evitando todo lo que pueda ser pesado (como los fritos) o dañino (como los mariscos crudos). Los caprichos? Otorgado de vez en cuando y solo si lo permite el ginecólogo. Por ejemplo, si te gusta el helado, prefieres los sabores de frutas: son menos calóricos. Si quieres saber más: Dieta durante el embarazo: qué comer en verano

    B – PLÁTANO. Que las frutas y verduras se encuentran entre los mejores alimentos en el embarazo, obviamente también en verano, ahora lo saben incluso los niños. Las cantidades de agua, azúcar, vitaminas son muy importantes para el bienestar durante el embarazo. Sin embargo, algunas frutas son más útiles que otras y entre ellas se encuentran los plátanos. Su principal virtud es que contienen altos niveles de potasio, una sustancia que, en algunas circunstancias (como cuando hace mucho calor), se pierde fácilmente. Interviene en la regulación de los latidos del corazón y en la contracción de los músculos. Además de los plátanos, otras frutas ricas en ellos son los kiwis, los aguacates y las grosellas. Sí también a los frutos secos (pistachos, cacahuetes, almendras y avellanas). Entre las verduras mencionamos las patatas, las espinacas, el hinojo y, entre las legumbres, las alubias, las lentejas y los garbanzos. El potasio también se usa para la prevención de calambres musculares en el embarazo. 



    C - TRAJE. ¿Lista para lucir tu barriguita en la playa? ¿Ya has elegido qué ponerte? No hay escasez de alternativas. Si estás al principio del embarazo y te encantan los bikinis, puedes usar los que ya tienes, a menos que tus senos hayan crecido tanto que no puedas usarlos. También es importante que el slip no apriete demasiado. El modelo con lazos laterales para ajustar es pues perfecto. Sin embargo, hay quienes se sienten más cómodos con el estómago cubierto. En este caso hay dos posibilidades: el clásico bañador de una pieza o el tankini que permite cubrir el abdomen dejando la espalda al descubierto. Si no puedes, por razones obvias, reciclar nada de lo que tienes en casa, existen en el mercado muchos modelos diseñados y fabricados específicamente para mujeres embarazadas. Colores sólidos, colores suaves o llamativos, estampados sencillos o más particulares, seguro que encuentras lo que te conviene. Estarás espléndido en cualquier caso. 

    D - DORMIR. Entre el calor, la barriga voluminosa y algunas dolencias menores, el sueño de verano puede ser complicado. Por lo tanto, debemos buscar un remedio para todo. En primer lugar, parece una obviedad decirlo pero debes intentar que el ambiente en el que duermes sea lo más fresco posible. Sin embargo, no es bueno tener el aire acondicionado encendido toda la noche. En su lugar, intente deshumidificar la habitación: a menudo es la humedad la que hace que el calor sea insoportable. No al abanico que te apunta: si estás sudado te puede resfriar. Si le duele la espalda, trate de mantener una almohada entre las piernas. Si por el contrario el problema es la acidez estomacal, no duermas completamente estirado. Si sufres de insomnio real, debes intentar no dormir en exceso durante el día, no tomar sustancias excitantes antes de acostarte (té, café, chocolate), hacer algo relajante, como un paseo, para intentar favorecer el sueño. . Nunca tomes iniciativas independientes: si quieres probar alguna sustancia que facilite la conciliación del sueño y mejore la calidad del descanso, pídele consejo a tu ginecólogo. Hazlo aunque sea un té de hierbas muy simple: no todas las sustancias, incluso las vegetales, son recomendables. 



    E - EXÁMENES. Sea cual sea el destino de tus vacaciones de verano, hay una cosa que no debes olvidar en la maleta: la carpeta con todos los exámenes, las ecografías y los informes de las revisiones del médico. No solo las mujeres que están al final de su embarazo deben hacer esto, sino todas. Claramente esperamos que todo vaya bien, pero si necesitas un médico es recomendable tener contigo todo lo que has hecho hasta ese momento. Quienes te asistan podrán así hacerlo de la mejor manera porque podrán conocer cada detalle del embarazo. 

    F - DROGAS. Como bien sabes, las drogas en el embarazo deben limitarse lo más posible porque algunas podrían dañar al bebé. Quienes padezcan alguna enfermedad particular y crónica tienen su propia terapia, la cual podrá ser modulada por el médico antes de la salida. También es útil preguntarle qué llevar consigo para contrarrestar las molestias que puedan surgir durante las vacaciones. Entre los productos que te podría indicar hay un antipirético para usar contra la fiebre (generalmente paracetamol), medicamentos contra trastornos gastrointestinales (la diarrea en el embarazo puede ser bastante común), mareos y mareos, picaduras de insectos, quemaduras. Todos estos son pequeños inconvenientes que pueden estar presentes en el verano. Nada serio, pero ¿por qué ser atrapado desprevenido? También en este caso, la recomendación es una: no sigas tu propio camino, sino consulta al ginecólogo.

    G-GAMBE. Una de las molestias típicas de la gestación, agravada por las altas temperaturas, son las piernas hinchadas. Normalmente, la sangre que circula por los miembros inferiores vuelve al corazón por las venas para volver a oxigenarse. A medida que avanza el embarazo, el retorno venoso de la sangre al corazón se hace más lento y se ve obstaculizado por el agrandamiento del útero. El útero comprime los vasos sanguíneos y por tanto la sangre vuelve al corazón con dificultad, tendiendo a quedarse a la altura de los miembros inferiores. El estancamiento luego conduce a piernas hinchadas. Otras causas son las hormonas y, como se mencionó, el calor. Hay varias soluciones: hacer actividad física constante (natación, pilates, gimnasia suave); no se pare ni se siente demasiado, especialmente con las piernas cruzadas; duerme con los pies en alto; no salgas durante las horas más calurosas; al mar refresca tus piernas; use medias elásticas, si su médico lo recomienda; utilizar suplementos específicos contra la retención de agua. 



    H-HOTEL. La elección del lugar para pasar sus vacaciones es muy personal. Hay quienes prefieren una casa de vacaciones, algunos una cama y desayuno, algunos un hotel. A la hora de esperar un bebé, esta última es sin duda la opción más cómoda en muchos sentidos. La primera es que el hotel realmente permite la relajación total porque, sobre todo si optas por un régimen de todo incluido, no tienes que pensar en nada más que en la relajación. Al hacer la reserva, asegúrese de que haya todo lo que necesita, teniendo en cuenta la barriga del bebé. Por ejemplo, aire acondicionado en la habitación o zonas de relax. Si tienes necesidades especiales de comidas (presta especial atención a la prevención de la toxoplasmosis y otras infecciones de origen alimentario) o de otro tipo (por ejemplo, si quieres una habitación alejada del caos de la piscina), deberás hacerlas presentes en el momento de la reserva, para no tener sorpresas desagradables. Comparado con otras soluciones, el hotel es definitivamente ideal para una mujer embarazada. 

    I - HIDRATACIÓN. Otro aspecto clave del embarazo en verano es la hidratación. La ingesta de líquidos es muy importante para mantenerse alejado de algunas trampas, como el agotamiento por calor y la deshidratación. Especialmente con el vientre, ambos problemas también pueden tener consecuencias negativas para el feto y, por lo tanto, deben prevenirse. La cantidad mínima de agua a beber al día es de 2 litros. Preferentemente debe ser natural y de bajo contenido en minerales. El espumoso tiende a hinchar el estómago y no quita tanto la sed como el no carbonatado. Ojo con la temperatura: si hace demasiado frío puede provocar un molesto dolor de estómago, hasta una auténtica congestión. ¿Pero solo se puede beber agua? Depende. En verano puede que te apetezca un trago, pero conviene recordar que las naranjas, las gaseosas, la Coca-cola, el té helado están sobrecargados de azúcar y no sacian la sed. El riesgo es sobrecargar el organismo con glucosa, corriendo el peligro de diabetes gestacional. Si sufres de insomnio, no tomes tragos con teína y cafeína a partir de la tarde: el riesgo es quedarte boquiabierto hasta la mañana. Para saber más: Beber durante el embarazo: aquí están las sustancias permitidas y prohibidas

    L - LIBROS. Teniendo -al menos en teoría- más tiempo a tu disposición, el verano es la estación por excelencia para dedicarte al muy saludable hábito de la lectura. El gusto es absolutamente personal, pero ¿por qué no aprovechar las vacaciones para leer algo que sea útil, además de agradable?

    M – MAGNESIO. Aquí es tu aliada cuando te sientes noqueada por el calor, una sensación desagradable y también bastante frecuente en el embarazo. La fatiga es uno de los síntomas clásicos del embarazo y, a menudo, se hace sentir en las primeras semanas del primer trimestre. Siempre que sea posible, hay que apoyar las señales que envía tu cuerpo, pero no siempre es posible adaptarse, por ejemplo, si hay otros niños en la casa. Así que necesitas ayuda "externa". El magnesio es esencial para el equilibrio del sistema nervioso porque induce a la relajación de los músculos y la mente. Además, es útil para el bienestar de los huesos, regula los latidos del corazón, ayuda a combatir el insomnio y reduce las náuseas. El magnesio se puede encontrar en varios alimentos, pero no son suficientes para satisfacer el requerimiento diario. Muchas verduras de hoja verde (espinacas, remolachas, alcachofas), frutos secos (nueces, cacahuetes, almendras, avellanas, anacardos y pistachos), legumbres (lentejas y alubias), cereales integrales y algunas frutas son fuentes de este mineral. Pero como no hay suficiente comida, también existen suplementos de magnesio adecuados para el embarazo.  

    N - NATACIÓN. La definición clásica que escuchas sobre la natación es “el deporte más completo que existe”. Y esa no es una expresión incorrecta. La natación tiene la innegable ventaja de poder mover todos los grupos musculares del cuerpo con gran armonía. En el embarazo tiene muchos efectos beneficiosos. En primer lugar, sobre todo cuando la barriga se vuelve pesada y voluminosa, da una agradable sensación de ligereza que afecta también a la espalda. Aquellos que tienen dolor en la columna vertebral obtienen un gran bienestar, especialmente nadando de espalda. Además, además de entrenar todos los músculos, el agua tiene un poder relajante que ayuda a contrarrestar cualquier estado de ansiedad, por ejemplo por las incógnitas del parto. No son pocos los cursos disponibles en la piscina dedicados exclusivamente a mujeres embarazadas. En su elección, guíese por dos criterios fundamentales: la limpieza de las salas y la preparación específica de los instructores. El segundo aspecto es muy importante porque no puedes improvisar como experta en embarazo cuando eres simplemente una profesora de natación. Por ello, pide garantías en este sentido para no caer en malas manos. En cuanto al mar, pregúntale al ginecólogo si eres libre de nadar tranquila o si necesitas prestar atención. Si tienes luz verde, escucha siempre a tu cuerpo: cuando da señales de cansancio, no debes esforzarte en exceso.

    O - PARAGUAS. Aquí está tu mejor amigo de vacaciones. Durante el embarazo no puedes prescindir de él porque, aunque seas una amante del sol y del bronceado, no es el caso de estar todo el día en “modo lagarto”. A decir verdad, al igual que sucede con los niños pequeños, es preferible ir a la playa en las horas más frescas del día, temprano en la mañana y al final de la tarde. Alternativamente, cuando sube la temperatura y el sol calienta, es mejor quedarse bajo una sombrilla. En primer lugar, protege contra quemaduras y manchas solares. Durante la gestación, la piel es más delicada y sensible, sobre todo por la acción de las hormonas y debemos cuidarla puntualmente. En segundo lugar, a la sombra, el riesgo de sufrir un golpe de calor es menor. Se presentan con malestar general, náuseas y vómitos, dolor de cabeza, aumento del ritmo cardíaco, presión arterial baja. Otro problema puede ser la deshidratación que ocurre cuando la ingesta de líquidos no es suficiente para llenar la sudoración excesiva. Para prevenirlo hay que beber mucha agua para evitar riesgos, incluso graves, para el bebé, como un parto muy prematuro. Un último consejo. Cuando esté cómodamente tumbado bajo la sombrilla, mantenga las piernas frescas con una toalla húmeda: se sentirá aún mejor. Y una recomendación: comidas ligeras. 

    P - PASEOS. Decidas dónde decidas pasar unos días de vacaciones, nada mejor que un paseo para estirarte, entrenar los músculos y… quemarte un helado de más. También en este caso bastan unas cuantas precauciones para estar sereno. Por ejemplo, en zonas de campo rodeadas de hierba alta o matorral, es recomendable llevar pantalones largos para evitar “encuentros indeseados”, por ejemplo con garrapatas, propios de la época estival. Para las caminatas, elija momentos frescos, ropa cómoda y zapatos cómodos. Usa un sombrero para protegerte del sol y no olvides tu protector solar con factor de protección alto. Un repelente de insectos también es útil. Deja que alguien te acompañe: caminar solo puede ser un poco aburrido, mientras que conversar es mucho mejor. A menos que seas un amante de la música: ¡auriculares en tus oídos y listo! Si se hace a un ritmo rápido (pero sin llegar a la carrera), la caminata es un verdadero ejercicio. Trate de hacer esto constantemente, todos los días durante al menos 30 minutos. Los músculos estarán más tonificados, la respiración mejorará y el cuerpo producirá endorfinas, las hormonas del bienestar. Siempre lleva agua contigo y no te canses demasiado. 

    P. De lejos. Mala palabra, lo sabemos, que trae a la mente los meses de confinamiento provocados por el coronavirus. Sin embargo, hemos decidido proponerlo porque, aunque la situación ha mejorado definitivamente, todavía no podemos considerarnos completamente fuera de peligro. La guardia debe mantenerse alta. Si has decidido viajar al extranjero, debes estar bien informado. En algunos países, de hecho, se verá obligado a hacer cuarentena una vez que llegue a su destino. Gran Bretaña es una de estas naciones. Sin embargo, a la inversa, quienes llegan a Del Paese no tienen la obligación de respetar el aislamiento voluntario. Evidentemente cada uno elige el que más le gusta, pero ¿no sería el caso este año para apreciar las extraordinarias bellezas de nuestro hogar?

    R - RESTAURANTE. Durante el verano, las oportunidades para quedarse afuera son definitivamente mayores y, por lo tanto, es más frecuente comer en el restaurante. Ciertamente no está prohibido para las futuras mamás, pero es fundamental tener cuidado y evitar algunos escollos que pueden esconderse hasta en los platos más suculentos. Para no encontrarse con peligros como el de la toxoplasmosis, asegúrese de que la carne esté siempre bien cocida y que no haya embutidos crudos. Las verduras crudas pueden suponer un peligro porque no hay certeza de cómo se han lavado. En caso de duda, quizás sea mejor no pedirlos. Lo mismo ocurre con los preparados a base de huevo: si no estás seguro de que estén pasteurizados, no debes consumirlos porque podrían contener salmonela, un patógeno que provoca una gastroenteritis que desde luego no es agradable. En cambio, la leche y sus derivados no pasteurizados podrían estar en la base de la listeriosis, otra infección tóxica que puede causar problemas durante el embarazo. ¿Qué pasa con el sushi durante el embarazo? Las opiniones son contradictorias. Algunos ginecólogos lo permiten, otros lo prohíben. De hecho, en el pescado crudo pueden anidar varios microorganismos responsables de diversas dolencias: salmonella, anysakis, hepatitis A son algunos de ellos. Sin embargo, si su médico le da luz verde para comer, asegúrese de elegir restaurantes seguros que sirvan pescado bien cocinado y refrigerado.

    S - ZAPATOS. Una palabra: comodidad. Desde el primer trimestre del embarazo hasta la semana 40 del embarazo, todo el mundo necesita zapatos cómodos. Gracias al calor, los pies tienden a hincharse, por lo que es necesario no forzarlos con zapatos ajustados o que no les permitan moverse bien. Los zapatos también juegan un papel en el caso de algunas dolencias, como el dolor de espalda y la ciática, especialmente propias del segundo trimestre del embarazo. Al contrario de lo que se pueda pensar, no deben ser demasiado bajos porque la carga sobre la columna aumenta. Asimismo, los tacones demasiado altos tampoco son buenos. Por lo tanto, un término medio es ideal. Seguramente en verano dominarán las sandalias, pero si decides hacer alguna actividad física (que siempre es deseable) deberás llevar un calzado adecuado y bien amortiguado para no crear traumatismos en la espalda o en los ligamentos. En caso de ceremonias importantes no te preocupes: no estás obligado a un tacón de 12 cm. La barriga del bebé lo justifica prácticamente todo. 

    T – PLAZO. ¿Buscas una idea para pasar un día de verano diferente a lo habitual? ¡Aqui esta ella! Los baños termales. No están fuera de los límites durante el embarazo, pero hay algunas cosas que no debes hacer. Y como siempre, confía en el consejo del ginecólogo, así seguro que no te equivocarás. Comencemos con lo que está permitido. Sí al hidromasaje en piernas (no en abdomen) y al baño en la piscina con agua termal. Solo tenga cuidado de no empapar demasiado porque el calor podría disminuir la presión arterial. Luz verde también a las duchas emocionales y los caminos Kneipp, esos que alternan agua fría y caliente en las piernas, reactivando la circulación sanguínea con innegables beneficios. Sin sauna ni baño turco: demasiado calor y humedad excesiva pueden no ser buenos para usted. Si quieres darte un capricho con un masaje, hazlo, pero siempre con precaución y dejando fuera el abdomen. Entonces, será genial para las piernas y los pies, o para el cuello y la cabeza. No es recomendable excederse en el uso de aceites esenciales y es preferible optar por masajes que impliquen presiones ligeras o moderadas. Si existen paquetes ad hoc para mujeres embarazadas, obviamente son preferibles. Otra panacea para las madres que quieran pasar un día en el spa durante el embarazo es sin duda la terapia con aguas termales por vía oral: beber este tipo de agua puede ayudar tanto al manejo de la retención de líquidos como al estreñimiento, problemas muy comunes en las mujeres embarazadas.

    U-UVA-UVB. Como seguramente sabrás, estas dos siglas hacen referencia a los rayos solares ultravioleta, aquellos que son potencialmente dañinos para la piel. En el embarazo, entre otras cosas, la sensibilidad epidérmica es aún mayor por la acción de las hormonas y por tanto es más fácil que se produzcan algunos problemas. No estamos hablando de cosas graves como los melanomas, pero sin duda debemos protegernos con extremo cuidado. El protector solar debe tener un factor de protección muy alto y debe ponerse en cada parte del cuerpo que se expone al sol. En concreto, en verano es más probable que aparezcan las denominadas “cloasma gravidicum” (o “máscara gravídica”), manchas en la piel que aparecen principalmente en la cara. Una vez que aparecen, es bastante difícil deshacerse de ellos, por lo que debe hacer lo que pueda para prevenirlos. Por lo tanto, la crema se debe poner aunque se quede en la ciudad, cada vez que salga de casa. Los rayos del sol también son responsables del envejecimiento de la piel con la aparición de arrugas prematuras. La elección del protector solar no tiene por qué ser aleatoria, sino que depende de tu fototipo. Obtenga asesoramiento de expertos y evite los productos de supermercado. Mejor gastar un poco más y tener un producto de calidad, que ahorrar dinero y llenarse de manchas. Una buena crema también protege contra quemaduras dolorosas y desagradables. 

    V - VIAJES. Muchas futuras madres se preguntan si se permite viajar durante el embarazo. En general, la respuesta es sí, aunque el médico tenga la última palabra. Es él quien conoce en detalle su historial médico y, por lo tanto, puede decirle si debe o no irse. Cada medio de transporte tiene sus pros y sus contras. El más cómodo es sin duda el avión porque te permite recorrer grandes distancias en poco tiempo. Si el viaje es muy largo, levántate de vez en cuando y bebe mucho para no deshidratarte. Incluso en el tren tienes que levantarte de vez en cuando para estirarte, mientras que en el coche piensas parar (serán las frecuentes ganas de orinar las que te obligarán a hacerlo). Hablando de autos: usa siempre el cinturón de seguridad. Si alguien te dice que no es obligatorio para las mujeres embarazadas, debes saber que no es así. Es mucho más seguro usarlo que caminar sin él. Sólo un ginecólogo puede hacer un certificado para autorizarte a no usarlo, pero un médico difícilmente asumirá esta responsabilidad. Recuerda consultar siempre con las empresas gestoras del medio de transporte que utilizarás hasta que puedas subir a bordo. Por ejemplo, las aerolíneas no permiten viajar a partir de cierta edad gestacional. Por eso es mejor preguntar con antelación.

    Z - MOSQUITOS. La "pesadilla" típica del verano son los mosquitos, capaces de complicar mucho las noches. Ese zumbido es capaz de mantenerte despierto y es verdaderamente insoportable. Tenga cuidado con lo que usa para mantenerlos alejados. Las sustancias que se untan en la piel pueden atravesarla y llegar potencialmente a la placenta. Pregúntale a tu médico si no es algo natural. Si usa estufas u otros productos que queman, ventile la habitación antes de quedarse y no permanezca en contacto demasiado cercano.

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