Exámenes sin reparación de pánico: cómo organizar el estudio en verano

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Marie-Ange Demory
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Un verano encerrado en casa, abrazado al ventilador y rodeado de libros, cuadernos, post-it notes y apuntes: esta es la imagen que inmediatamente se dibuja en la mente de los chicos de secundaria que saben que tienen que hacer sus exámenes de reparación en septiembre. para recuperar los huecos surgidos durante el año.



Este escenario se puede evitar fácilmente, si sigue las precauciones adecuadas y configura el estudio de verano de una manera sensata y correcta. Pedimos consejos prácticos sobre este tema un silvia andrico psicóloga del desarrollo especializada en psicopatología del aprendizaje y autora de libros como "Examen SOS de octavo grado", sobre cómo los niños con discapacidades específicas de aprendizaje pueden rendir el examen de octavo grado, para la editorial Erickson).



EXÁMENES DE REPARACIÓN: APRENDE A VER EL VASO MEDIO LLENO

En primer lugar, enmarquemos el fenómeno objetivamente: no se trata de nada irreversible y sobre todo no es necesariamente la antesala de un rechazo. "Exámenes o deudas educativas son prueba de una insuficiencia que tiene un alumno en una, dos o tres materias, que también puede traer consigo desde el primer cuatrimestre - explica Silvia Andrich - Sobre sus posibles consecuencias hay que distinguir entre depender sobre las direcciones y qué tipo de materias tiene que recuperar el alumno. Por ejemplo, la situación es más compleja si en uno científico tienes tanto matemáticas como física, materias "de apoyo", con una insuficiencia grave, pero también en este caso con una buena dosis de compromiso se puede recuperar".



Suelen tener lugar los primeros dias de septiembre:: “Siempre hay un profesor de la escuela para presidirlos, y por lo general es el profesor que acompañó al chico durante el año quien decide el tipo de prueba y lo que se va a exigir. - ilustra Silvia Andrich - “Los exámenes pueden ser tomados, sin embargo, no por el mismo profesor que optó por la deuda, y esto no necesariamente puede ser malo. En la práctica, es una prueba o una pregunta muy parecida a las que se sostienen durante el año: por lo tanto, no hay que tener miedo, basta con prepararse adecuadamente”.

Sin duda, un buen punto de partida para el "programa de verano" puede ser verlos como una oportunidad:: “Tratamos de considerarlos como una prueba de la confianza de la escuela en el niño. Tratemos de pensar así: ¡mejor esto que el rechazo!”. No se trata por tanto de un fracaso anunciado, sino de una oportunidad de reforzar el conocimiento con la ayuda.

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EXÁMENES DE REPARACIÓN EN SEPTIEMBRE: UTILIZA LOS CURSOS DE RECUPERACIÓN

La escuela suele organizar dioses cursos de recuperación ante el examen de reparación: ¿cómo debe abordar el alumno estos momentos? “Cada colegio tiene su propio calendario y sus modalidades: normalmente se organizan para la última semana de agosto. No son obligatorias: el niño puede optar por no participar, pero personalmente te recomiendo que vayas porque practicas sobre los tipos de pruebas e investigas aspectos que seguramente se abordarán durante el examen”.



Este momento también debe ser visto como una oportunidad y no más molestias:: “Puede ser otra oportunidad para dar lo mejor de uno mismo. - aclara Silvia Andrich - La forma más productiva de participar en estas reuniones es escuchar atentamente lo que el profesor está buscando, hacer preguntas y pedir aclaraciones sobre el examen, tomar notas: en fin, juega bien esta oportunidad. Muy a menudo sucede que cuando los jóvenes tienen que recuperar una deuda tienen un resultado muy positivo: esto nos hace entender que el único problema en la base de todo fue un estudio asistemático durante el año”.

LA RUTA

Luego pasamos a la fase operativa, es decir como organizar el currículo: “Teniendo en cuenta que para un chico con deudas educativas el año escolar puede haber sido bastante agotador y estresante, permitimos 15 días de descanso y descanso”.

Para evitar un estudio “loco y muy desesperado” a finales de agosto, “es fundamental trazar el calendario: hacer un esquema de los días disponibles y planificar el estudio. Todos los niños con deudas tienen disponible una tarjeta que enumera los diversos temas que necesitan recuperar: el programa debe hacerse en base a esto. El primer paso es dividir entre temas que suenan completamente nuevos y aquellos de los que ya tiene una idea, es decir, aquellos que solo necesitan una revisión exhaustiva o un estudio real. Si has estado aplazado en materias como latín, matemáticas, idiomas y similares, también es bueno incluir algunos ejercicios”.

LAS MEJORES HORAS PARA ESTUDIAR

¿Es realmente necesario renunciar a los largos sueños reparadores de julio y agosto para madrugar y apoyarse en los libros?

“Depende de la cantidad de materias que el niño tenga que recuperar: si es una, es posible estudiar aunque sea solo medio día. Si tienes 2 materias, puedes dedicar un par de horas a un tema por la mañana, un par de horas a otro por la tarde - tranquiliza Silvia Andrich -. El momento del día en el que empezar a estudiar es muy subjetivo: hay quienes se desempeñan mejor en las primeras horas de la mañana y quienes prefieren la tarde. En verano tenemos en cuenta la variable calor: nos centramos en las horas frescas”.

NO OLVIDES LOS DESCANSOS

Un baño en el mar o un paseo por el bosque no solo está permitido, sino que también se recomienda: "Para los chicos de secundaria es fundamental aprender a cuidar el bienestar psicofísico: por eso, a la hora de estudiar, recomiendo beber mucha agua, que también ayuda a controlar la 'ansiedad'. Cada hora de estudio debe intercalarse con un pequeño descanso. que puede servir para merendar o para darse un baño en la piscina”.

EL GRUPO DE ESTUDIO QUE SIMPLIFICA LA VIDA

¿Y el grupo de estudio con amigos puede representar un apoyo válido? “Absolutamente sí, lo veo bien tanto en verano como durante el año: ayuda liberar la tensión y hacer amena la revisión. Primero es necesario un momento de estudio individual, donde cada uno con sus propias estrategias asimile bien los conceptos, luego repita y ejercite en conjunto. Lo ideal es un grupo de hasta tres elementos”.

EXÁMENES DE REPARACIÓN: PADRES "APOYADORES"

Los padres también pueden desempeñar su papel en este proceso y mantenerse cerca de sus hijos de manera adecuada: “No empezamos a estresar a los niños de inmediato, pero al mismo tiempo nos aseguramos de que no se olviden de hacer un plan de estudio. . No debemos ser excesivamente punitivos -continúa Silvia Andrich- y a los muchachos no se les debe dar la idea de estar "en prisión" durante dos meses. Las dramatizaciones nunca son útiles. Una buena manera de estar cerca de sus hijos es hacerles entender que los padres no son sustitutos de los maestros, pero están ahí para brindarles todo el apoyo que necesitan, así fuera preparando una torta u organizando la casa para traer amigos del grupo de estudio”.

No se excluye la ayuda material: “Para los niños que tienen poca motivación y poco compromiso con el compromiso, es útil estar acompañados por un profesor particular: si los padres tienden a ser demasiado intrusivos y apremiantes pueden crear conflictos, una figura externa puede ayudar. Lo ideal sería darle la oportunidad de hacer las cosas por sí mismo y luego ser supervisado por un profesor particular”.

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