Niños demasiado sensibles: 10 reglas para padres

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Catherine Le Nevez
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¿Tienes más miedo que tus compañeros? ¿Comparte espontáneamente juegos y dulces con los demás? ¿Tiene altas expectativas de sí mismo y se enoja mucho si no puede cumplir con sus expectativas? ¿Te afectan mucho las tensiones familiares? ¿Sientes las necesidades de los demás? ¿Eres un observador cuidadoso? ¿Se deja atormentar por el remordimiento? ¿Reacciona intensamente a la música, las historias y la naturaleza?



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Si tu hijo tiene estas características, probablemente sea hipersensible.



Es por tanto uno de esos niños que perciben un mayor número de estímulos y con mayor intensidad que los demás.

Antaño los hipersensibles eran los líderes de la tribu porque eran los únicos que sabían interpretar las huellas, advertir los peligros, percibir antes que los demás lo que estaba por suceder.

Hoy, sin embargo, las personas hipersensibles se ven a menudo desbordadas por el exceso de estímulos que produce nuestra sociedad mediática.

Entonces, ¿cómo hacer crecer a un niño con esta característica fuerte y seguro de sí mismo?

“Por encima de todo, los niños hipersensibles deben ser aceptados. Hacer que un niño se sienta agradecido con él por cómo está hecho es lo más importante para que se sienta bien. Mientras que el sentimiento de no ser como los demás lo volvería inseguro y frágil. ser feliz con su naturaleza" explica el psicólogo Rolf Sellin, psicoterapeuta y experto mundial en hipersensibilidad, en su libro "Los niños sensibles tienen ventaja" (Feltrinelli).

Aquí hay 10 consejos de Rolf Sellin para ayudar a los padres a criar niños hipersensibles

1 Ser padres y no amigos

Cuando tomas conciencia de tener un hijo con esta característica, tienes que preguntarte si el estilo educativo es el adecuado. De hecho, dado que la hipersensibilidad es un factor hereditario, es muy probable que al menos uno de los dos progenitores sea también hipersensible. Y esto puede hacer que el padre sea demasiado estricto con el niño y lo ponga en el centro de todo.



Pero para un niño esta actitud de crianza no es saludable: es una sobrecarga, una sobreexcitación. Un amor que estorba demasiado es un amor que se limita y se ata a sí mismo. El amor, por otro lado, debe hacerte fuerte y libre.


Por ejemplo, una madre que convierte a su hija en amiga y confidente está violando el espacio personal de su hijo, quien se encuentra cargado de problemas parentales y una tarea fuera de sus posibilidades. De esta manera, los niños pierden la ligereza infantil y la familiaridad de sus compañeros.


Además, los padres que quieren ser amigos de sus hijos los defraudan con una madre y un padre.
Los padres deben tener el coraje de ocupar el lugar que les corresponde. Solo así pueden proteger a su hijo, brindarle apoyo y hacerlo crecer en confianza.

2 Ponle límites y reglas usando un tono de voz neutral

Lo que se necesita para criar niños confiados, especialmente si son hipersensibles, es un sistema de reglas claras que les otorgue límites justos y proporcionados a su edad.



Si un padre continúa cediendo a las demandas del niño, por ejemplo, acerca de la hora de acostarse, no le está haciendo ningún bien al niño; aunque al principio parezca feliz de haber ganado siempre, a la larga el niño sufrirá: tener padres débiles y sumisos te hace sentir frágil e inseguro.

Mamá y papá, por el contrario, deben transmitir los límites a sus hijos de forma clara y resolutiva.

El truco es adoptar una postura objetiva. No tienes que sonreír o parecer irritado, y tu mensaje debe ser neutral. Dile a tus hijos, en un tono de voz como el de los comentaristas del tiempo, cuánta televisión pueden ver, que se cepillan los dientes después de cenar, que deben haber hecho los deberes antes de jugar...

Cualquier cosa que comunique de esta manera objetiva será registrada por el niño como una declaración de regla y no provocará una reacción personal.

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3 Ayúdalos a hacerlo ellos mismos

Así como la ausencia de límites perjudica al pequeño, también darle demasiadas limitaciones lo debilita. Tienes que observar a tu hijo desde la distancia y preguntarte "¿Qué es capaz de hacer?", "¿Dónde necesita ayuda todavía?".

En muchas cosas los niños necesitan a los padres porque aún no saben cómo regularse, por ejemplo no saben que por comer demasiados dulces se pueden enfermar, y está bien que intervenga el padre.

Pero a medida que los niños crecen, sus límites se amplían y los padres, al estar cerca de ellos y observarlos, deben comprender cuándo pueden hacerlo por sí mismos.

Los adultos a menudo violan sus límites de buena fe: por ejemplo, frente a un pequeño que está tratando de atarse los zapatos solo, algunos intervienen de inmediato, no dándole tiempo para hacerlo solo: hacen una interferencia y generan un sentimiento en él de fracaso e impotencia.

Recuerde, la mejor ayuda que puede brindarle a un niño es ayudarlo a hacerlo solo.

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4 Ten cuidado de no transmitirle tus ansiedades y temores

Cuando tienes un hijo que es demasiado sensible, eres propenso a tener miedos y temores por él.

Ma demasiadas preocupaciones solo lo debilitarán. Si quieres que crezca sano, fuerte y confiado, debes darle la máxima confianza y creer totalmente en sus habilidades.

Por ejemplo: si una madre en el parque ve a su hija treparse a un juguete y en medio de la angustia le grita “cuidado que no se caiga”, terminará creando en el niño tanta inseguridad que no será de extrañar si el niño se cae de verdad.

Los padres tienen una gran influencia en los niños hipersensibles. El miedo que tienes por tu hijo puede incluso contribuir a que suceda lo que temes.

Lo que puedes hacer cuando te sientes ansiosa es intentar despegarte, e imaginarte una madre más tranquila (quizás lo sepas) y con la que los niños estén siempre a salvo y preguntarte si ella tendría miedo en tu lugar. date cuenta si lo tuyo es una ansiedad desmotivada y, al identificarte con la madre más segura, también te sentirás más seguro.

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5 Si el niño tiene miedo: escúchalo y anímalo

Los niños suelen tener miedos y cuando esto sucede llaman la atención de los padres.

Pero los padres muchas veces tratan de minimizar el miedo del niño, pero esta actitud hace que el niño se sienta incomprendido e inseguro; algunas madres incluso reaccionan asustadas ante los miedos de su hijo preguntando: "¿será normal tener estos miedos a su edad?" y de esta manera intensifican la ansiedad del niño; también puede ocurrir que uno de los padres se contagie del propio miedo del niño, transmitiéndole aún más miedo.

Para disolver el miedo del niño basta, en cambio, escucharlo, tomarlo en serio y animarlo, así el pequeño finalmente podrá relajarse y vencer el miedo. Además, cuanto más tranquilo te mantengas, más seguro y confiado te sentirás.

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6 Hacer frente a sus momentos de ira bajo control

Los niños hipersensibles tienden a ser perfeccionistas, pero esto también les lleva a tener fuertes arranques de ira cuando no pueden hacer algo.

¿Cómo calmar a un pequeño en ira? En primer lugar, tenga la seguridad y no se deje contagiar por la agresión. Evite sermones, castigos y comentarios que lo molestarían más.

Sólo estar allí y estar cerca de él. Una forma de calmarlo es colocar una mano en su frente. (siempre que él o la situación lo permita): Le dará calma y ayudará a eliminar el estrés. Se obtendrá un efecto adicional sujetando la nuca con la otra mano. Solo actúe si se siente tranquilo y a gusto. Si tú también estás ansioso, mejor déjalo pasar (el pequeño podría sentirlo y decepcionarse) y déjalo que dé rienda suelta a sus emociones negativas por sí mismo. Al crecer, aprenderá a manejar estos momentos de forma independiente.

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7 Respeta su sensibilidad, pero ayúdalo a gestionarla positivamente

Un niño hipersensible ve y oye más que los demás. Y esto debes aceptarlo. Si desafías sus percepciones, le envías inseguridad y comienzas discusiones que no llevan a ninguna parte.

Sin embargo, como padre, puede cuestionar su reacción.. Por ejemplo, si un niño sensible no quiere comer la sopa porque le resulta demasiado salada, el padre no puede argumentar que no es verdad, que no es salada, pero tampoco tiene que apresurarse a cocinarle nada más. . Lo que puede hacer es dar consejos sobre cómo superar positivamente el punto muerto.

Por ejemplo, en el caso de la sopa, puede decir: "Coman un pedazo de pan juntos o beban un poco de agua. Me gustaría que lo comieran igual aunque sea salado, hay verduras que le gustan. Tal vez mañana lo hagamos". cocinar juntos?".

Los niños hipersensibles, que a menudo se sienten incomprendidos, necesitan adultos que puedan respetar su sensibilidad y ayudarlos a manejarla. Quieren padres que estén ahí y escuchen.

8 Si te dejas llevar por las emociones "sube al monte con él"

Los niños hipersensibles permanecen más involucrados en un evento. Y pueden sentirse abrumados por las emociones que esto puede causar. Por ello, es importante que los padres les ayuden a distanciarse para afrontar mejor las situaciones críticas. Una buena manera de ver las cosas de manera más objetiva que subjetiva es "sube a la montaña".


Así es como funciona: si un niño está muy triste después de una discusión con su amigo, su madre se sienta con él en el respaldo del sofá y le dice "subamos a la montaña y veamos qué pasó en el valle". Entonces la madre, fingiendo observar desde arriba la escena de la riña, pregunta: "¿Qué dijo ese niño? ¿Y qué dijo ese otro?".
De esta manera, se le enseña al niño a considerar el evento de manera objetiva y remota, sin disminuir o ignorar los estados de ánimo y las emociones.
La distancia ayuda a no abrumarse y a actuar de forma consciente y sensata.

Prestar atención a demasiados estímulos diarios

Los niños hipersensibles se sienten abrumados e irritados por demasiados estímulos. Así que trata de limitarlos. No llenes la habitación de juegos: mejor menos juguetes pero de calidad;

dar hábitos fijos, reglas y horarios que brinden apoyo y seguridad a los niños sensibles porque les ayudan a orientarse en una vida diaria que ya es bastante complicada.


También trata de no sobreestimularlos con la comida. Tenga en cuenta que la sobredosis de azúcar provoca inquietud y agitación. Seguir una dieta natural en la medida de lo posible, evitando los precocinados y los snacks industriales.

Atención también a lo digital. Los niños están muy expuestos a los estímulos virtuales de los juegos electrónicos. Estos juegos ponen mucha presión sobre los nervios con un gran gasto de energía. Por lo tanto, es importante que los padres limiten al máximo el tiempo que pasan frente a una pantalla.

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La televisión también debe ser regulada, especialmente si el niño la mira sin demasiado interés, solo para pasar el tiempo. Lo que puedes hacer es decidir con él qué emisiones puede ver y establecer durante cuánto tiempo.

10 artes marciales para favorecer la relación con el cuerpo

Los niños hipersensibles no suelen tener una buena relación con su cuerpo. Pero el contacto con la propia fisicalidad es esencial para permanecer centrado en uno mismo, establece tus propios límites y asume tu papel en la vida.

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Por eso el deporte es una buena forma de mejorar el contacto con el cuerpo. Moverse, sentir el fluir de la energía, ayuda a abandonar el torbellino constante de pensamientos.

El deporte más adecuado para un niño hipersensible son las artes marciales orientales como el judo o el akido. Estos son principalmente miembros defensivos, destinados a protegerse de los ataques. Velocidad, inteligencia y habilidad se unen y contraatacan. Los bebés aprenden a dirigir su energía vital y centrarla dentro del cuerpo. De esta forma se sienten más fuertes, aprenden a sentir el cuerpo y sus necesidades, entienden hasta dónde pueden atreverse.

No dispersan la atención en pensamientos teóricos, sino que están más orientados a la acción y desarrollan más la autoestima.

Mira el video sobre la autoestima

Actualizado el 18.12.2022

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